MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, DÍA18

DÍA 18

 

V/           En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.

R/           Amén.

V/           El Señor esté con vosotros.

R/           Y con tu espíritu.

 

Invocaciones al Sagrado Corazón de Jesús

 

V/           Corazón de Jesús, Vida de los hombres.

R/           ¡Alienta nuestros corazones!

V/           Corazón de Jesús, Luz para los ciegos.

R/           ¡Disipa nuestras tinieblas!

V/           Corazón de Jesús, Señor del mundo y de la historia.

R/           ¡Reina en nuestros corazones!

V/           Sagrado Corazón de Jesús.

R/           En ti confío.

R/           Un alma en Dios escondida,

¿qué tiene que desear, sino amar y más amar,

y, en amor toda encendida, tornarte, de nuevo, a amar?*52

*52 Santa Teresa de Jesús

Oración para todos los días

 

¡Oh Dios!, que en el Corazón de tu Hijo, herido por nuestros pecados has depositado infinitos tesoros de caridad; te pedimos que, al rendirle el homenaje de nuestro amor, le ofrezcamos una cumplida reparación. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

R/ Amén.

 

Lectura bíblica: Jn 15, 9-11

 

«Como el Padre me amó yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he dicho esto para que mi alegría esté en vosotros y vuestra alegría llegue a plenitud».

 

Meditación: Corazón de Jesús, escuela de la “Divina scientia amoris”

 

 

¿Cómo no recordar con conmoción que de este Corazón ha brotado directamente el don de nuestro ministerio sacerdotal? ¿Cómo olvidar que los presbíteros hemos sido consagrados para servir, humilde y autorizadamente, al sacerdocio común de los fieles? Nuestra misión es indispensable para la Iglesia y para el mundo, que exige fidelidad plena a Cristo y unión incesante con él, o sea, permanecer en su amor; esto exige que busquemos constantemente la santidad, el permanecer en su amor, como hizo san Juan María Vianney. Dejarse conquistar totalmente por Cristo. Esta fue la meta de todo el ministerio del santo cura de Ars, […]. Que este sea también el objetivo principal de cada uno de nosotros.

Para ser ministros al servicio del Evangelio es ciertamente útil y necesario el estudio, con una esmerada y permanente formación teológica y pastoral, pero más necesaria aún es la “ciencia del amor”, que sólo se aprende de “corazón a corazón” con Cristo. Él nos llama a partir el pan de su amor, a perdonar los pecados y a guiar al rebaño en su nombre. Precisamente por este motivo no debemos alejarnos nunca del manantial del Amor que es su Corazón traspasado en la cruz. Sólo así podremos cooperar eficazmente al misterioso “designio del Padre”, que consiste en “hacer de Cristo el corazón del mundo”*53

*53   BENEDICTO  XVI,  Homilía  en  la  inauguración  del  año  sacerdotal  en  la solemnidad del sagrado Corazón de Jesús ( 19- VI-2009)

Acto de confianza

 

R/           ¡Oh Corazón de Jesús! Pongo toda mi confianza en Ti. De mi debilidad todo lo temo, pero todo lo espero de tu bondad. A tu Corazón  confío  que  proveas  a nuestra  diócesis  y a toda  la  iglesia universal de muchos y santos sacerdotes (u otra petición que se desee). Míralo todo y después haz lo que tu Corazón te diga, deja obrar a tu Corazón. ¡Jesús mío, yo cuento contigo, yo me fío de ti, yo descanso en ti, yo estoy seguro en ti!

 

V/           Corazón de Jesús, deseo de los eternos collados.

R/           Ten misericordia de nosotros.

V/           Jesús, manso y humilde de Corazón.

R/           Haz nuestro corazón semejante al tuyo.