MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, DÍA 27

V/           En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.

R/           Amén.

V/           El Señor esté con vosotros.

R/           Y con tu espíritu.

 

Invocaciones al Sagrado Corazón de Jesús

 

V/           Corazón de Jesús, perdón de los pecadores.

R/           ¡Tú lo sabes todo, Tú sabes que te quiero!

V/           Corazón de Jesús, baluarte de los débiles.

R/           ¡Tú lo sabes todo, Tú sabes que te quiero!

V/           Corazón de Jesús, esperanza de los caídos.

R/           ¡Tú lo sabes todo, Tú sabes que te quiero!

V/           Sagrado Corazón de Jesús.

R/           En ti confío.

R/           “Por tu Corazón herido, querido Señor, traspasa el mío tan profundamente con el dardo de tu amor, que ya no pueda más contener cosas terrenas sino que sea gobernado tan solo por la acción de tu divino amor.”*79

*79 Santa Gertrudis

Oración para todos los días

 

¡Oh Dios!, que en el Corazón de tu Hijo, herido por nuestros pecados has depositado infinitos tesoros de caridad; te pedimos que, al rendirle el homenaje de nuestro amor, le ofrezcamos una cumplida reparación. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

R/ Amén.

Lectura bíblica: Jn 14, 6.

 

«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino es por mí.»

 

Meditación: La labor de todo apóstol: dar testimonio de la Verdad

 

Como Vicario de Aquel que […] pronunció la augusta palabra: Yo para esto nací y para esto vine al mundo, para dar testimonio de la verdad; todo aquel que pertenece a la verdad, oye mi voz, declaramos que el principal deber que nos impone nuestro oficio y nuestro tiempo es

«dar testimonio de la verdad». Este deber, que debemos cumplir con firmeza apostólica, exige necesariamente la exposición y la refutación de los errores y de los pecados de los hombres, para que, vistos y conocidos a fondo, sea posible el tratamiento médico y la cura: Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. En el cumplimiento de este oficio no nos dejaremos influir por consideraciones humanas o terrenas, del mismo modo, no cejaremos en el propósito emprendido ni por las desconfianzas, ni por las contradicciones, ni por las repulsas, no nos apartará tampoco de esta determinación el temor de que nuestra acción sea incomprendida o falsamente interpretada. Sin embargo, aun trabajando con cuidadosa diligencia para este fin, nuestra conducta estará animada por aquella caridad paterna que mientras nos ordena trabajar con suma tristeza a causa de los males que atormentan a los hijos, nos manda también señalar estos mismos hijos los oportunos remedios, imitando así al divino modelo de los pastores, Cristo, Señor nuestro, que nos da al mismo tiempo luz y amor: Practicando la verdad con amor. *80

 

 

 

*80   PIO XII, Summi Pontificatus, n. 14

Acto de confianza

 

R/           ¡Oh Corazón de Jesús! Pongo toda mi confianza en Ti. De mi debilidad todo lo temo, pero todo lo espero de tu bondad. A tu Corazón  confío  que  proveas  a nuestra  diócesis  y a toda  la  iglesia universal de muchos y santos sacerdotes (u otra petición que se desee). Míralo todo y después haz lo que tu Corazón te diga, deja obrar a tu Corazón. ¡Jesús mío, yo cuento contigo, yo me fío de ti, yo descanso en ti, yo estoy seguro en ti!

 

V/           Corazón de Jesús, víctima de los pecadores.

R/           Ten misericordia de nosotros.

V/           Jesús, manso y humilde de Corazón.

R/           Haz nuestro corazón semejante al tuyo.