El Beato Manuel González será canonizado el 16 de octubre

Manuel  González nació el 25 de febrero en Sevilla, donde fue ordenado como sacerdote de manos del beato cardenal Marcelo Spínola el 21 de septiembre de 1901, presidió su primera misa en la iglesia de la Santísima Trinidad. Su paso por Palomares del Río marcó su devoción a Jesús Sacramentado, de la que se derivaron varias fundaciones (la Unión Eucarística Reparadora y de la Congregación de las Hermanas Misioneras Eucarísticas de Nazaret).

 

En enero de 1916 recibió la ordenación como Obispo auxiliar de Málaga, y cuatro años después sería nombrado Obispo residencial, acontecimiento que celebra dando un banquete a los niños pobres, en vez de a las autoridades; estas, junto con los sacerdotes y seminaristas, sirvieron la comida a tres mil niños.Pintura-popular-al-fondo-la-iglesia-de-San-Pedro-de-Huelva-300x320

En 1935 el papa Pío XI lo nombró obispo de Palencia, diócesis en la que permaneció hasta 1940, falleciendo ese mismo año en Madrid. Manuel González fue enterrado en la catedral palentina. Su epitafio reza así: «Pido ser enterrado junto a un Sagrario, para que mis huesos, después de muerto, como mi lengua y mi pluma en vida, estén siempre diciendo a los que pasen: ¡Ahí está Jesús! ¡Ahí está! ¡No lo dejéis abandonado!»

 

Su causa de beatificación se abrió el 2 de mayo de 1952, y en 1998 San Juan Pablo II declaró sus virtudes heroicas. Un año después se aprobó el milagro atribuido a su intercesión y el 29 de abril de 2001 fue beatificado en Roma junto a otros cuatro beatos por Juan Pablo II después de que la comisión de Teólogos le atribuyera la curación de un linfoma agresivo a una mujer madrileña.  El 3 de marzo de 2016, el Papa Francisco autorizó a la Congregación para la Causa de los Santos promulgar el decreto de un milagro atribuido a su intercesión.

El beato Manuel González será declarado santo el próximo 16 de octubre, en el curso de una solemne celebración que presidirá el Papa Francisco en la Plaza de San Pedro.

Niño seise de la Catedral de Sevilla, impulsor de la gran familia de la Unión Eucarística Reparadora, fundador de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret y de la revista El Granito de Arena, prelado de Málaga y Palencia… Estos son algunos de los hitos más significativos de la vida del beato Manuel González, el ‘apóstol de los Sagrarios abandonados’, que se suma de esta forma a la lista de españoles en los altares.