Los Santos amigos del Corazón de Jesús, desde Constantino hasta el siglo XI (Siglo Sexto)

San Lorenzo de Novara

El 19 de Julio (507), San Lorenzo, Obispo de Novara; en sus obras enseña que toda la eficacia del bautismo y de la penitencia vienen del Corazón de Jesús, abierto por la lanza.

El 3 de Enero (422-512), Santa Genoveva, patrona de parís. Antes de darle San Herman el velo de las vírgenes, le dijo “¿queréis ofrecer a Jesús, cómo prenda de la unión virginal de vuestro corazón con su Corazón, el tesoro de vuestra pobreza? Lo quiero, respondió ella.”

San Avito obispo de viena

El 5 de Febrero (518) entra en el cielo San Avito, Obispo de Viena y mártir; cantó en versos animados, por la inspiración de una gran piedad, como la Iglesia salió del costado de Jesús; en diversas obras describió con elocuencia las divinas riquezas que la fuente de Agua y Sangre salida del Corazón del Salvador ha traído al mundo.

San fulgencio de ruspe

San Fulgencio, Obispo de Ruspe (533), cuya fiesta se celebra el 1 de Enero, presenta la Iglesia salida del Costado herido de Jesús, como Eva de la costilla de Adán, y expone los maravillosos efectos manifestados en San Juan por haber descansado sobre el Corazón de Jesús.

.san remigio obispo de reims

El 1 de Octubre (439 -523), San Remigio, Obispo de Reims y apóstol de los francos. Un biógrafo nos le presenta consolando a Clodoveo, afligido por la muerte de su hermana, haciéndosela ver junto al Corazón divino. Flodoardo, que vivía en el año 950, dice que San Remigio hizo grabar en la base de un cáliz un verso latino, cuya traducción es esta: “ Que el pueblo santo saque de esta copa la Sangre divina que Cristo derramó de sus llagas.”

San Justo de Urgell

El 28 de Mayo (540), San Justo, Obispo de Urgell, España; sus escritos encierran piadosas sentencias sobre el Costado de Jesús. Su comentario sobre el cantar de los cantares, puede con toda justicia figurar en las bibliotecas del Sagrado Corazón, según expresión del congreso de Tarragona.

 

Hacia el año (560), en áfrica, San Eugipio, abad, escribió que la herida del Costado puede compararse a la puerta del Arca.

Hacia el año 582, Casiodoro, ministro del rey Teodorico, después monje, en su comentario sobre los salmos compara al género humano salvado por el Agua y Sangre del Costado de Jesús con los Hebreos pasando por medio de las aguas del mar rojo.

San German obispo de Paris

El 28 de Marzo (576), San German, Obispo de París; enseña que en la misa se mezcla el vino y el agua en memoria de la Sangre y Agua que brotaron del Costado de Jesús.

Santa reagegundis

El 13 de Agosto la iglesia de Francia venera a Santa Radegundis, que gustaba de contemplar las llagas de nuestro Señor. Un día le dijo al Salvador: “Voy a hacerte entrar en mi Corazón, y ninguno podrá apartarte de mi amor.” Murió esta piadosa reina el año 587.

San Gregorio magno Papa

El 12 de marzo (590), San Gregorio el grande. En sus sabios escritos este ilustre pontífice presenta al Costado de Jesús abierto por la lanza, como la cadena de la roca, a cuyo refugio son invitadas las almas, y en diría la dicha que tuvo Santo Tomás de meter la mano en la llaga del Costado.

San gregorio de tours

El 17 de Noviembre (525) , San Gregorio de Tours. Dice que la Iglesia salió del Costado de Cristo, como Eva del costado de Adán, atribuye la eminente ciencia de San Juan a haber descansado sobre el Corazón divino. En una visión el Santo Obispo contempló una lanza, en la cual estaba el nombre de Jesús.

san leandro obispo de sevilla

El 27 de Febrero (596), San Leandro, Obispo de Sevilla, martillo de los arrianos y apóstol de los Godos. En el congreso celebrado en Tarragona en 1881, fue presentado como sacando del Corazón de Jesús el fuego que le abrasaba.

San Venacio fortunato

Al final del siglo sexto, San Venancio Fortunato, cuyas fiesta se celebra el 14 de Diciembre. Compuso el Vexilla Regis, en que canta la herida del Costado de Jesús.

Del libro El Reinado del Corazón de Jesús(tomo3), escrito por un P. Oblato de María Inmaculada, Capellán de Montmartre. Publicado en Francia en 1897 y traducído por primera vez al Español en 1910.